Ally Can Cook. Really.

profile

Hasta hace bien poco, mi tiempo libre lo he utilizado para escribir sobre moda y belleza en el blog Londoninmystyle – y además, trabajo en editorial de moda con lo que estos dos temas son mi pan de cada día y me siento muy cómoda hablando de ellos. Sin embargo, cuando empezó este año me propuse preocuparme tanto por lo que me “ponía” dentro del cuerpo como lo que me ponía fuera; me costó llegar a este propósito, pero desde hacía unos meses me ponía enferma cada dos semanas (infecciones, dolores de cabeza, resfriados y un largo etcétera) y decidí que ya era hora de cambiar mis habitos en serio.

Desde siempre me he preocupado más o menos de lo que comía, pero confieso que tenía una adicción impresionante por los Donuts (los de Panrico específicamente, que además mis amigas me mandaban incluso por correo, aunque algunos llegaban más caducados que otros, todo hay que decirlo), por las pizzas (aunque las tomaba sin queso/lactosa) y el café. Como sabréis, no son los alimentos más sanos del mundo, y aunque llevaba esta adicción con orgullo, realmente decidí mirarla a la cara y decirle que había llegado la hora de deshacerme de ella. Así, sin anestesia.

Siempre he leido mucho sobre nutrición porque es un tema que me interesa mucho (pero que conste que no soy nutricionista ni pretendo serlo), pero confieso que nunca lo había puesto a prueba al 100%. Creo que los humanos somos muy buenos poniéndonos excusas que ni siquiera nosotros mismos nos creemos, y la verdad es que es difícil concienciarse de todas las cosas que nos metemos en el cuerpo sin ni siquiera pensarlo.

Desde que empecé con este cambio de hábitos (no quiero llamarle dieta porque no lo es, mi intención no era perder peso en absoluto) me siento mucho mejor, tanto física como anímicamente y tengo mucha más energía. Y lo mejor de todo, es que he aprendido a disfrutar del proceso de cocinar! El hecho de que yo no tuviera ni idea de cocinar era una broma muy típica de mis amigas o mi pareja que siempre me preguntaban cosas como, “Hoy te has currado la cena… tostadas?” o similares. Vamos, que la primera vez que les enseñé una foto de un plato elaborado que yo había cocinado me preguntaron: “Eso lo has hecho tú?”. Imaginad.

Con este blog pretendo básicamente tres cosas muy concretas: uno, compartir esta experiencia con gente que esté pasando por lo mismo o a la que le interese el tema; dos, compartir recetas que haya elaborado con éxito (que por desgracia no son todas, te miro a tí, risotto de remolacha); y tres, motivarme a mí misma a seguir en esta línea de comida sana, que por fin he aprendido que no tiene porqué ser aburrida y restrictiva! Además, también trataré temas como el deporte, el bienestar, estilo de vida, experiencias personales, y similares.

Siento que este proceso está siendo como volver a aprender a comer y a vivir, y me encanta la idea de tener un diario sobre la experiencia. Y de ahí el nombre del blog: Ally de hecho puede cocinar! Y además sano. Y creedme, si yo puedo, vosotr@s también.

xx

Ally

p.s. Aún estoy en fase de construcción asi que os agradezco vuestra paciencia de antemano!

p.s.2. La mayoría de mis recetas serán sin lácteos, sin gluten, y muchas de ellas veganas. No utilizo nada procesado ni refinado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *