My Story (and the tinfoil hat)

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Después de la intensidad de Fashion Weeks y otras mil y un cosas y preocupaciones (sin importancia en realidad) que me han mantenido ocupada estos meses, y aprovechando que no puedo hablar mucho (digamos que la ortodoncia ha llegado a mi vida y cada vez que hablo no es que suba el pan, es que veo las estrellas), por fin he encontrado tiempo y ganas para escribir una nueva entrada.

Para daros un update en mi actual situación: principalmente empecé a comer totalmente “limpio” (nada procesado, nada de gluten, ni café, ni lácteos –aunque no los tomo desde 2012-, ni azúcar) a principios de enero de este año. Empecé con el libro de Hemsley + Hemsley que me parece el libro perfecto para empezar a aprender por qué y cómo comer sano. Es bastante light y desde mi punto de vista no requiere mucho esfuerzo ni sacrificios (para mí el gluten o los procesados no fueron mucho sacrificio personalmente pero depende de la persona, supongo), porque incluye recetas de carne, pescado, pasta, etc. De ahí fui evolucionando a otros libros como el de Deliciously Ella (gracias por traer a mi vida los brownies de patata dulce), o el de Kris Karr (de la que me acuerdo cada mañana cuando me tomo mi Green Guru Juice). Después de leerme estos dos últimos libros, comencé a indagar profundamente sobre el tema y decidí hacerme vegetariana (aunque no consumo nada derivado del animal, dietéticamente hablando).

Antes de que nadie me diga que “me voy a morir sin proteína”, “no podría dejar el chuletón” o “con lo rico que está el jamón serrano” y “vas a coger anemia” y cosas parecidas que ya he tenido que escuchar, quiero decir: estoy asesorada por una nutricionista, me he leído muchísimos libros/páginas para informarme y tengo amigas que están muy enteradas del tema (y una de ellas es médico y me diría algo si estuviera haciendo alguna locura). Así que ahora que ya hemos superado esto, vamos con el tema.

Hace poco, El Sueco (gran contributor anónimo y totalmente inconsciente a anécdotas en mis blogs) pasó por el salón, y cuando me vio enfundada en mi ropa de yoga y bebiéndome un zumo verde a las 6:30am, me dijo: “Y pensar que cuando te conocí tu desayuno consistía en un café y un cigarro…”. Fue ahí cuando me di cuenta de lo mucho que he cambiado mi forma de vida y de alimentación (nota: dejé de fumar en 2009). Obviamente este desayuno tan chic de café y cigarro fue hace muchísimos años, pero digamos que empecé a comer relativamente bien hace unos 5 o 6 y realmente bien hace tres meses. Cuando digo “realmente bien” me refiero a pensar realmente en lo que me estoy metiendo al cuerpo, dejar de pensar en calorías y cosas de estas y básicamente concentrarme en comidas limpias y que nutran el cuerpo de una forma u otra. Cada uno puede comer lo que quiera, por supuesto, pero yo he entendido que bastante tengo con mis “achaques” de por sí, como para encima añadirle otras cosas gratuitamente al cuerpo. Mejor no.

Por mucho que El Sueco se ría de mí (a veces incluso haciendo referencia a “mis amigos del gorro de aluminio”, sobre todo cuando le digo que no quiero tocar un microondas ni el papel Albal nunca más en la vida), me siento mejor que nunca, tengo más energía, respiro mejor, mi estómago no se indigesta ni se hincha, no tengo dolores de cabeza, disfruto cocinando y os juro que soy más feliz y más positiva que antes. Cada vez que como siento que estoy aportando algo positivo a mi cuerpo, sin hacer ni caso a las calorías y demás tonterías sobre hidratos y grasas (por ejemplo, la obsesión general con evitar estas dos cosas “porque engordan” cuando realmente si provienen de un alimento natural, son lo mejor que le puedes dar al cuerpo!) y dejando de lado el veneno de las comidas procesadas y las grasas hidrogenadas (que por lo que he leído, comer margarina es como comer plástico…) que lo único que hacen es llevarnos en un viaje directo a la diabetes y los problemas de corazón.

Quizás en este punto os habréis unido al Sueco y os estaréis preguntando a qué hora he quedado con mis amigos del gorro de aluminio, pero yo por mi parte no podría estar más contenta con mi decisión. Una de mis mejores amigas es vegetariana de siempre y como ella misma me dijo: “una vez te informas y sabes sobre el tema, es como volver a aprender a comer”. Y cierto es, porque quién me iba a decir a mí hace un año que no podría vivir sin mis crepes de alforfón, mis aguacates al horno, mi zumo verde y mi pizza de base de quínoa? De hecho, si fuera capaz de decírselo de alguna forma a mí yo de hace un año, probablemente me reiría en mi propia cara.

Os diría lo qué pretendía exactamente con esta entrada, pero realmente no lo sé muy bien. Supongo que simplemente contaros un poco mi vida, deciros “hola” y advertiros de que volveré instantáneamente a compartir recetas y experiencias, y que realmente (insisto, realmente y por favor!) espero que probéis a hacerlas y me mandéis alguna foto del resultado, sobre todo por Instagram! Y si tenéis alguna opinión sobre este tema, queréis compartir recetas, experiencias o lo que sea, dejadme un comentario porfaplis.

Felicísimo viernes a todos y espero que hoy os hagan reir mucho.

Namaste!

xx

Ally

17 comentarios en “My Story (and the tinfoil hat)

    1. No es una dieta realmente, sino un cambio de estilo de vida. Y por supuesto que incluye chocolate, mientras sea cacao puro (cacao nibs) y no la basura procesada que nos venden en los supermercados 😉

  1. Por qué comentas que no quieres ni tocar un microondas? Me encantaría saberlo porque yo lo uso bastante ( con ollas especiales para microondas )…Lo que he leído es que la forma de calentamiento del alimento es inversa pero no perjudicial para la salud..Gracias!!

    1. Hola guapa,
      Básicamente porque he leido que altera los nutrientes con lo que lo que estás comiendo no te aporta nada al final porque se pierden 🙁 Además he leido artículos que comentan que destruyen la vitamina B12 (super esecial para mí como vegetariana) y que alteran los alimentos. Mira este artículo por ejemplo: http://www.medicaldaily.com/microwaves-are-bad-you-5-reasons-why-microwave-oven-cooking-harming-your-health-250145

      Estoy segura de que muchos artículos lo exageran totalmente y tampoco es que sean el demonio, pero yo personalmente prefiero evitarlo.

      Aparte prefiero métodos convencionales para calentar y así controlar mejor la temperatura sin abrasar los alimentos!

      Un beso xx

  2. No soy vegetariana y soy gran consumidora de porquerías….cualquier porquería!!! Así que estoy deseando recrear alguna de tus recetas para, por lo menos, saber lo que como y comer mas sano, que se que por mi cuenta nunca lo hago y con una peque y otro en camino hay que cambiar totalmente el chip. Muchas gracias!!!!

  3. HOla!

    Q te parece si haces vídeos para ver el proceso de tus recetas. Yo estoy tb en proceso de cambio, pero soy muy torpe.
    M motivo Xq me da q tu eras igual.

    Gracias

    1. Uf, yo era la más torpe del mundo y quién me ve ahora haciendo pizzas desde cero, risottos y brownies 🙂 Lo de los videos no lo considero, lo mío es escribir! Un besazo xx

  4. Bueno, pues yo soy de esas que opina que vivir sin proteínas y grasas animales no es bueno y que evolucionamos como humanos comiendo animales enteros (incluyendo vísceras que son las más nutricionalmente densas), pero obviamente, cada cual con su dieta que haga lo que considere oportuno, que ya vamos todos mayorcitos, y si te has informado bien, pues adelante!!

    También a mi me tacharon de pirada cuando sustituí el aceite de oliva (ahora solo lo tomo crudo en frío) por mantequilla y aceite de coco para cocinar y empecé a comer huevos prácticamente a diario … que si vas a morir de infarto, que si te vas a poner como un tonel … pues mira, varios kilos menos y más masa muscular casi sin darme cuenta, y análisis limpios como una patena.

    Desde luego más sano que el café+cigarro es sin duda alguna!
    Lo único que te diría es que no abuses de la soja (especialmente sin fermentar) y de las legumbres (ojo, que el cacahuete es una legumbre!). Por sus antinutrientes tienden a secuestrar algunos de los minerales que ingerimos con la comida, como el magnesio por ejemplo, impidiendo así que podamos absorberlos. Si buscas por ahí hay bastante información sobre como tratar las legumbres y los cereales (en general remojar como mínimo durante un día) para minimizar en la medida de lo posible esos antinutrientes.

    Seguiré por aquí curioseando y adaptaré tus recetas a una dieta omnívora 😉
    A dios pongo por testigo que mis pizzas (sin cereales por supuesto) siempre llevarán bacon!!!

    PD: Yo también adoro las crepes de trigo sarraceno!

    1. jajaja entiendo lo del bacon porque hasta hace unos meses yo era así 🙂 Respeto totalmente la dieta que quiera llevar cada uno! Pero lo de las proteínas y las grasas es un mito antiguo, confirmado por mi nutricionista y si quieres más info también aquí: http://www.pcrm.org/images/health/vegdiets/vsk/spanish/spanish_vsk.pdf

      Creo que soy una persona informada y súper bien asesorada en todos los sentidos y ámbitos de mi dieta (no todo el mundo tiene esa suerte!) asi que lo estoy haciendo todo bien 🙂

      Un besazo y genial verte por aquí guapa! xx

  5. No podría estar más de acuerdo contigo, aunque yo como de todo (quiero decir que sí como carne, huevo, etc), pero igualmente intento comer lo más limpio posible y lo cierto es que se nota. No tiene nada que ver con estar a “dieta”, ni adelgazar (aunque suele suceder cuando comes bien), a la gente se le olvida que lo más importante ante todo es la salud, y no usar el cuerpo como un cubo de basura.

    PD: Yo te agradeceré (y J) eternamente el descubrimiento de la Nutella casera y los pancakes de alforfón xD

  6. Te leo con una palmera de chocolate Hacendado en la mano jajajaja
    Supongo que debido a mi juventud ni me planteo el cuidar lo que como. Sé que es un error pero mi dieta es casera (de mi madre, vamos) y como hasta ahora no tengo ningún mal hábito reseñable no he pensado en el tema.
    A pesar de esto, te confieso que estoy firmemente convencida de que en algún momento de mi vida (seguramente cuando me independice) me plantearé quitar de mi dieta porquerías como la que estoy engullendo ahora mismo. No creo que llegue al nivel vegetariano pero mientras tanto me alegra leer este tipo de entradas: “el saber no ocupa lugar”.
    Ánimo en tu nueva etapa 😀

    1. Jajajaja Raquel. Te entiendo porque yo también era así. Adicta a los donuts… Pero desde que me informé de la inflamación que el azúcar refinado y el gluten le crean al cuerpo, me “desenganché” de esa maldita droga y te prometo que ahora toda esa basura me da asco, genuinamente. No es que me restrinja o me lo prohiba, es que me dan asquete. Es una pasada como tu cuerpo y paladar cambian. Suele pasar como con el tabaco, que ahora me da ganas de vomitar el olor! De todas formas informarse sobre la alimentación y las enfermedades que pueden derivar de ella es un gran paso creo, sobre todo si eres joven, muchas nj eso! Un besazo y gracias por comentar x

  7. Te comprendo y te envidio. Ahora explico las dos cosas, jaja. Hace años que sé que las grasas trans y todas las porquerías industriales son lo peor que te puedes llevar a la boca, amén de la margarina y del mito que nos venden con ella. No tomo azúcar refinada en mis tés (ya no hay café en mi vida) y tampoco leche (la de mentiras que nos han contado con su aporte de calcio). Mi novio bebía un litro de leche al día (porque, según su madre, “hay que tomar muuuucha leche”; la misma persona que, irónicamente, ahora necesita suplementos de calcio). Cuando mi novio dejó de tomarla a diario, desaparecieron “misteriosamente” las migrañas crónicas. Ciertamente, yo también he oído lo mismo que comentas sobre el microondas.

    Peeeero, y aquí viene el “pero” de la envidia sana, no consigo llevarlo a rajatabla. Sigo consumiendo queso a veces porque para mí es un auténtico placer, en ocasiones me dejo llevar por una pizza y no he logrado desterrar la proteína animal (de hecho creo que no estoy preparada aún para ser vegetariana, no he llegado a ese nivel). Lo curioso es que sí hay ciertos elementos como el azúcar, la margarina, los bollos industriales o ciertos “alimentos” que ya no tienen lugar en mi vida. Es como el tabaco: hace cinco años fumaba una cajetilla diaria y ahora no soporto su olor.

    No sé, Ally, supongo que será cuestión de ir evolucionando (poco a poco en mi caso, al parecer). Hace unos años nadie me diría que me tomaría un zumo verde, que me sentaría a meditar o que probaría QiGong 🙂

    Gracias por tus blogs y por el tiempo que nos dedicas xx

  8. Ally! Se me olvidó comentarlo antes. Gran dilema… Qué hacemos con el cocktail o el vinito en las cenas de fin de semana? Gracias!

  9. Muy buena tu decisión. Yo no soy vegetariana, y mucho menos vegana, pero evito comer carne más de una vez a la semana, lo mismo con el pescado, aquí incluyo jamón, salami, y todo lo que con carne esté relacionado. No solo porque considero que los excesos son malos, también porque en mi casa solo comemos alimentos ecológicos, y suelen ser bastante caros. No se por qué para la gente comer sano, o sea mirar lo que le das a tu cuerpo, al único que tienes, es hacer dieta. Yo no me privo de nada, pero es que como estoy acostumbrada a comer con calidad ni mi paladar ni mi cuerpo aceptan chocolate con un minimo de 70% cacao, por no decir que me dan náuseas esos que tiene vainillina : P.
    Ojalá no se te ocurra saber lo que contienen tus cosmético, porque creeme yo me interesé, y la basura de mi casa se alegró de tener a CHANEL dentro : D.
    Un beso

  10. Me encantan tus posts, siempre me hacen sonreír 😀
    Además tienes toda la razón del mundo. Yo no soy vegetariana pero sí estoy mejorando mi forma de comer y madre mía cómo se nota!!! Más energía, mejor humor…
    En cuanto a los microondas.. ya sabía yo que no podían ser buenos. Lo uso lo mínimo posible porque nunca me he fiado de esos chismes jajaja
    Esperando tus recetas sanas 🙂
    Un besito!!!

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