Ve a por ello (a.k.a Go for it)

flashdance head last

Creo que una de las cosas que más me caracteriza es mi positividad, o al menos eso es lo que casi toda la gente me dice. Me preguntan si siempre he sido así de positiva, casi asumiendo que se nace así, y siempre les doy la misma respuesta: No. Además suele ser un NO rotundo, ya que ni de lejos he sido siempre de esta forma ni mucho menos. Creo que en cierto modo antes sí era un poco negativa, tampoco pesimista, pero sí lo que muchas veces denominamos como “realista”. Hoy en día creo que esta palabra define exactamente el comportamiento de la gente que esconde su negatividad tras una palabra más políticamente correcta y aceptada. Recuerdo como decía cosas como “Ese trabajo está fuera de mi alcance, y no es por ser pesimista, soy realista” o cosas parecidas. Me hace gracia recordarlo ahora mismo, porque cuando pienso en ello simplemente veo una Ally llena de miedo a no conseguir o ser rechazada en el trabajo de sus sueños. Angelico.

No me malentendáis, sentirse así y escudarse en el realismo es completamente normal. Nuestro cerebro trabaja así. Como decía Eduardo Punset en su libro Excusas para no pensar, “El cerebro no busca la verdad, busca sobrevivir”. Y es tan cierta esta afirmación que soy perfectamente capaz de mirar atrás y ver más ocasiones de las que puedo contar en las que me escudé en argumentos “realistas” para preservar mi seguridad, dignidad y tranquilidad. Estas tres cosas no tienen nada de malo, hasta que un día te das cuenta de que precisamente son ellas las que te están privando de vivir la vida que quieres vivir.

En ese mismo momento en el que me di cuenta de cuál era la verdadera realidad, decidí vivir la vida de otra manera. Creo que muchas veces nos ponemos excusas para racionalizar nuestro miedo y excusar nuestra situación actual, muchas veces sin querer culpando a otros o a la gente que depende de nosotros. La realidad es que el ser humano es un ser increíble capaz de “apañarse” en cualquier situación una vez se ve envuelto en ella. La cuestión es que finalmente me atreví a aplicar a ese trabajo, y lo conseguí. Anna Wintour decía “Si te ofrecen un trabajo que no sabes hacer, acéptalo y después aprende cómo hacerlo”. Y ese fue mi caso. Una vez tuve el asunto en mis manos, lo manejé perfectamente y de hecho acabé convirtiéndome en una experta en el campo, tanto que incluso mucha gente veterana en mi empresa acudía a mí para pedirme ayuda u opinión sobre X o Y. Ha. Ahí es nada.

Esto es un simple ejemplo de superación personal, y la verdad es que aplicado al trabajo puede parecer bastante frívolo, pero os puedo dar otro ejemplo de algo mil veces más duro. Creo que nunca lo he llegado a comentar así directamente, pero el año pasado mi madre fue diagnosticada con un cáncer bastante agresivo. Los siguientes meses fueron bastante duros pero siempre tuve en mente mis dos mantras: 1. No me voy a precipitar, procesaré todo según venga. Y 2. Según sucedan las cosas las iré afrontando y superando, como lo he hecho antes. Es cierto que en el momento en el que te dan la noticia sientes que la situación te desborda, y la verdad es que mi primer pensamiento (y esto lo recuerdo con una vividez escalofriante) fue: “¿Cómo se supone que tengo que afrontar esto?”. Recuerdo decirle estas palabras a El Sueco, recuerdo el lugar, el momento y el sentimiento. Gracias probablemente a una serie de planetas alineados, ya había comenzado a meditar y a hacer yoga, lo cual me ayudó muchísimo a procesar todo lo que me estaba viniendo encima. Estas prácticas nos recuerdan que nada es permanente, las cosas cambian, la gente viene y se va, y que la vida no es justa ni injusta, sino que esa es su naturaleza. Este pensamiento me ayudó a tratar con algo tan duro como es la enfermedad de un progenitor, y a estar más en paz con todo el proceso. La tristeza siempre está ahí, pero es importantísimo saber diferenciar entre la tristeza y la frustración o rabia por un suceso; son cosas completamente distintas.

La cuestión es que pocos meses después sucedió lo que todos esperábamos que no pasara. Mi madre tenía muchas virtudes y muchos defectos, pero sobre todo era una de las personas más fuertes que he conocido nunca. También bromeaba siempre con asuntos serios para quitarles hierro, y creo que eso lo he heredado de ella. Estoy segura de que estas cosas que aprendí de ella junto con el desarrollo personal que ya había comenzado, fueron las claves para superar algo tan duro como la muerte de una madre.

La cuestión es, que pude elegir que mi vida se convirtiera en una pity party, o aprender algo de ello y salir de esa oscuridad brillando más que nunca. Las opciones están ahí para todo el mundo. Yo decidí que yo no tenía otra opción que la de utilizar ese momento para subir a lo más alto posible. Y quizás ese era el empujón que necesitaba para darme cuenta de que la vida es corta, que no debemos tomarla por garantizada ya que cada día es un regalo. Hay gente que no tiene la suerte de estar hoy aquí, y precisamente por hacer honor a los que no están debemos hacer de nuestra vida algo increíble CADA DÍA.

Como decía, hace un tiempo aprendí a ser positiva, pero son las cosas más oscuras, duras y dolorosas las que nos presentan una oportunidad de oro para ver el otro lado de la moneda y brillar más fuertemente que nunca. No puedo estar más orgullosa de lo que he conseguido este año, y todavía me queda tantísimo por alcanzar! Lo que tengo claro es que ese momento me proporcionó un antes y un después en todos los sentidos imaginables, y me enseñó que es nuestra responsabilidad encontrar la lección en la oscuridad y utilizarla para convertirla en luz. Os perecerá una frase muy mística, pero es así. Por ejemplo, el hecho de tener escoliosis desde los 10 años (que por cierto nunca se ha llegado a corregir del todo, a pesar de haber tenido que llevar un tratamiento bastante duro – sobre todo para una niña en plena pubertad) me hizo descubrir el yoga y por consiguiente todas las cosas maravillosas que han venido a raíz de ello. A veces es difícil, pero se puede encontrar una “bendición” en todo lo que nos ocurre.

La cuestión es que al pasar por esta situación tan dura con la persona que me trajo al mundo, he tenido la “suerte” de volverme imparable, más fuerte y más consciente de lo urgente que es la vida. Ahora no desperdicio ni un solo momento en pensar si puedo o no conseguir algo que quiero, simplemente sé que puedo conseguirlo y sólo me paro a pensar cuál va a ser mi plan para hacerlo. Sé que una vez superado algo tan duro como eso, puedo con absolutamente todo lo que me proponga, y procuro que esto se vea reflejado en absolutamente todas y cada una de las decisiones (hasta las aparentemente insignificantes) que tomo cada día. Procuro utilizar cada segundo en algo productivo y positivo y aportar algo a este mundo. No pierdo el tiempo preocupándome de lo que la gente opine de mí ni de lo que hago; intento aprender y escuchar las opiniones de gente que realmente está interesada en proporcionar feedback para que mejore, pero las típicas críticas infundadas y de maruja (sin saber absolutamente nada sobre mí o de mi vida), me proporcionan más bien un momento de lástima por la persona que las vierte. Lo que esas personas dicen de mí dice más de cómo son ellas que de mí. Estas son solo algunas de las cosas que he aprendido (hasta ahora) de esta situación, y no puedo quejarme, ya que estas lecciones me han llevado exactamente hasta este mismo instante de mi vida en el que estoy ahora mismo, y que no cambiaría por absolutamente nada.

La gracia es que ahora mismo puedo decir orgullosamente que soy todo lo contrario a realista; soy IDEALISTA. Esta postura ante la vida unida a mi disciplina, me ha llevado a ir consiguiendo poco a poco todo lo que me he propuesto, y me emociono solo con pensar en todo lo que aún me queda. Lo que vengo a decir con todo esto es que ser “realista” no tiene ninguna ventaja, es simplemente un mecanismo de protección que nos separa de nuestros sueños más deseados. Todos podemos elegir cómo vivimos nuestra vida: desde el punto de vista de una víctima o desde el de una persona que se supera a sí misma con cada reto que la vida le propone.

Las excusas no valen. En mi caso, ni vengo de una familia rica (ni mucho menos), ni he tenido ninguna ventaja especial, ni he recibido ninguna educación especial o privilegiada, ni conozco a Amancio Ortega. Soy una persona normal y corriente que simplemente ha tenido la suerte de darse cuenta de lo afortunada que es de estar aquí otro día y de poder elegir qué quiere hacer con su vida. Esta actitud es la que me ha enseñado lo valientes que podemos llegar a ser y que jamás, JAMÁS debemos actuar de una forma determinada por simple miedo. Si queremos algo, simplemente, debemos ir a por ello. Y de cabeza. Si en este mismo instante te sientes identificada con lo que digo y estás pensando en algo concreto que quieres hacer, lo único que quiero decirte es que yo creo en ti y sé con certeza que tú puedes conseguirlo.

Ahora me tomo las cosas de otra forma, con más humor y gratitud; y cuando de vez en cuando se me olvida todo esto un poco, miro mi último tatuaje que refleja esta frase exactamente, y culmino el ritual con un cepillo de micrófono y haciendo un playback saltando de sofá en sofá con esta canción que me recuerda que “ser es creer” y que podemos tenerlo todo; simplemente tenemos que “bailar por nuestra vida”.

What a feeling

Being’s believing

I can have it all

Now I’m dancing for my life

 

28 comentarios en “Ve a por ello (a.k.a Go for it)

  1. Hola Ally, yo perdí a mi padre con 23 años por un accidente, salió una mañana de casa y nunca volvió. Nadie está preparado para perder a un padre o una madre y tienes toda la razón, hay que tomar cada momento de la vida como un punto para seguir adelante y crecer. Yo como tú soy positiva, si te llega un problema ya se gestiona en ese momento, sufrir por anticipado es tonto y dañino para el organismo.
    La vida es un cúmulo de momentos y decisiones, somos mucho más infelices cuando nos negamos a aceptarlo y negamos la realidad. Es más fácil dejarse llevar que dirigir tu propia vida, pero es menos satisfactorio
    Un abrazo

    Lourdes

    1. Hola hermosa, solo te puedo decir gracias y <3 no podria estar mas de acuerdo con tus palabras, sé que sabes exactamente lo que quiero decir con esta entrada. Gracias por leerme y un abrazo gigante <3

  2. Me encanta leerte Ally 😉

    He perdido a mi padre hace unos meses y de la noche a la mañana la vida me ha cambiado por completo, a pesar de lo duro de una situacion así a mi me ha servido para cambiar el chip y tener otra actitud ante la vida, más vital y como bien dices más idealista. Aún me queda un largo camino por delante pero tu blog es una motivación increíble!

    Un beso!

  3. Te entiendo perfectamente, mi madre falleció el pasado jueves y hace años que perdí a mi padre, hay que afrontar la vida como viene y actuar según se desarrollan los acotecimientos. Hay que ir superando el desanimo y seguirel camino que fije el destino.

    1. Y aquí estaremos todas para apoyarnos las unas a las otras 🙂 Mucha fuerza desde Londres bella, y gracias por tu comentario. Besazos bonica <3

  4. Ally, te admiro. Y no sabes hasta que punto me inspiran tus palabras. Hace un tiempo que también empecé a llevar a cabo este estilo de vida y me está ayudando a afrontar mucho mejor las situaciones difíciles. Sin embargo, leyéndote me doy cuenta del largo camino que me queda aún por recorrer.

    Me quedo con esta frase que he leído hoy: “We don´t see things as they are, we see them as we are”.

    Un besazo bonica.

    B

    1. Preciosa! Cada una vamos a nuestro ritmo y aprendemos las cosas según llegan, poco a poco 🙂 Es cierto que las cosas son como las vemos, no como son, que cierto! Me alegro de haberte inspirado un poquillo, un besazo enorme bonica! <3

  5. Un post increíble Ally; muy necesario. Gracias de corazón por publicar algo tan personal pero al mismo tiempo tan motivador…

    Perdí a mi padre de un cáncer cuando yo tenía 11 años. Es algo que te cambia la vida por completo, siempre he pensado que soy quién soy también debido a esta ausencia porque como tú bien dices, escogí mirar hacia adelante y aprovechar cada minuto de mi vida en vez de lamentarme.

    En una pequeña libreta que siempre llevo encima, apunté hace tiempo estas palabras que pronunciaba un personaje en la peli “Almanya. Bienvenido a Alemania” de Yasemin Samdereli:

    “Somos la suma de todos los que nos precedieron, de todo lo que fue antes que nosotros, de todo lo que hemos visto. Somos toda persona o cosa cuya existencia nos ha influido y a la que hemos influido. Somos todo lo que ocurre cuando ya no existimos, y todo lo que no habría sido si no hubiéramos existido.”

    Nuestra existencia es un cúmulo de relaciones y experiencias pero también de ausencias… éstas nos conforman como los seres individuales, únicos, que somos.

    Las experiencias negativas debemos aprovecharlas para crecer interiormente aunque a veces nos parezca más cómodo regodearnos en nuestra tristeza y asumir el papel de víctimas. La vida, de manera bastante cruda, nos ha demostrado que hay que hacer que cada día sea especial puesto que tenemos el privilegio de vivirla.

    A partir de hoy y gracias a esta entrada, no volveré a pensar en mi como una persona realista: voy a ser idealista. Siempre.

    Muchos besos guapa!
    Un abrazo inmenso

    1. Precioso tu comentario también Soledad! Como dices, somos fruto de lo que nos ha pasado y creo firmemente que las cosas duras que nos pasan, como dices, son una oportunidad para covertirnos en quien tenemos que ser. Dicen que “nuestra biografía es nuestra biología” y qué cierto es! Las personas que por desgracia hemos pasado por estas cosas, por lo que puedes ver en los comentarios, tenemos TODAS algo en común, y es una actitud de gratitud por la vida, ganas de vivirla a tope. Me reconforta mucho ver que hay gente que sabe exactamente lo que siento y lo que he pasado. Un besazo gigante bonica xx

  6. Da gusto leerte, por explicar con sencillez algo tan complejo como lo que pasa por la mente humana y sus saboteos.
    Ser adulta es enfrentarse de cara a los miedos y abandonar el “quejismo” .
    Con frecuencia, sólo sabemos lo que no queremos, recibimos muchos estímulos externos que nos desvían intencionadamente de lo que realmente deseamos y sobretodo no perder el sentido del humor, ejercitarlo a diario con un buen libro, una sit-com o unas risas con los amigos.
    Brillante post.

  7. Qué bella reflexión , me ha llegado muy adentro y tengo la suerte de conservar a mis padres, pero asisto impotente al dolor de un familiar de mi amiga y también he perdido amigos . Exactamente pude asumirlo con el tiempo de esa manera , viviendo por él todo al máximo , la vida es bella a pesar del dolor . Guardaré y releeré tus bellas palabras para que no se me olvide . Un beso.

    1. Muchas gracias por tu comentario hermosa, me alegro de que mis palabras te hayan llegado. Es así, la vida es dura pero mira, aquí estamos para afrontar lo que viene poco a poco 🙂 Un besazo xx

  8. Hola Ally, sigo todas tus entradas con mucho interés por todo lo que aprendo, pero te doy gracias especialmente por este post. Es el empujón que necesitaba.

  9. Hola, Ally. Gracias por compartir esta entrada tan cercana y personal. En abril respondí a uno de tus posts desde Londres antes de regresar a España; me encontraba nerviosa y mal, y eso no me sucede en Londres, más bien al contrario. A los cuatro días falleció mi madre. Llevaba enferma más de 20 años (sí, lees bien), por lo que se supone que yo debería estar preparada, pero no. Perdí a mi padre cuando tenía 12 años una semana antes de Nochebuena; fue muy duro, pero totalmente distinto, quizás por la edad.

    Como tiendo a escribir y a contar mil cosas, iré al grano. Los últimos cinco años han sido especialmente duros por otro tipo de reveses que he sufrido, y poco a poco he perdido la sonrisa. Por los comentarios que he leído debo de ser la única que no encuentra una lección en la oscuridad. Esto me ha llevado a interesarme por libros específicos (he reconocido la cita de Caroline Myss en uno de los comentarios), por la filosofía y terapias orientales, y por la meditación.

    Aún así, me siento totalmente estancada, y con la pérdida de mi madre me siento aún peor. Me da pudor contar todo esto aquí, y llevo pensando si hacerlo o no desde ayer, pero agradecería algún consejo.

    Un beso xx

    1. Hola preciosa, qué alegría leerte. Siento mucho lo de tu madre, y sí, da igual cuánto tiempo tengas, NUNCA estarás preparada para ello, es totalmente normal! Sea el tiempo que sea siempre es como que te pilla por sorpresa…

      Todas somos diferentes y necesitamos un tiempo distinto de duelo para superar las cosas, es así. Y no ayuda cuando se te vienen otras cosas encima, te lo digo también por experiencia… Sin embargo el hecho de darte cuenta de que necesitas un empujón yo creo que es un gran paso. A mí me ayudó mucho leer. Por la época en la que mi madre empezó a ponerse peor estaba leyendo “The four agreements” y “You can heal your life” de Louise Hay, que me vinieron genial. Me dio una nueva perspectiva de las cosas. Después me leí “El poder del ahora” y también me ayudó mucho. Lo único que puedo decirte es que te des tiempo, deja que las cosas tomen su curso y vete leyendo cosas que te apoyen, por mucho que la gente de tu alrededor te diga X o Y, hasta que tú no lo hagas a tu tiempo y manera no ocurrirá.

      Quizás las otras chicas también pueden comentarte su caso, quizás hayan pasado por algo parecido. Y si puedo ayudarte de alguna forma me puedes mandar un email privado en cualquier momento guapa.

      Un besazo gigante y mucho mucho carinyo <3

  10. Gracias siempre por tus ánimos, Ally. Me costó escribir. Sopesé la opción de enviarte un mail privado, pero decidí que lo más positivo era compartirlo como todas han hecho.

    El libro de Louise Hay lo leí hace tres años. Creo que es bueno leer cada día algunas páginas de un libro que te inspire. Lo comento porque he llegado a la conclusión de que no dejo que la semilla del mensaje germine. Asimilo conceptos muy rápidamente, me da el subidón con la lectura pero no paso a la acción.

    Gracias por recomendarme “The four agreenents”. Estoy ya con él.

    Recomienda todos los que consideres oportunos. Si no se ajusta a un post tienes mi mail.

    ¡Besos enormes de agradecimiento!

  11. Por suerte no he pasado por este trago,aunque he estado cerca…A mi madre el año pasado le vino un infarto que casi le cuesta la vida…Esto me ha hecho replantear muchas cosas y ver la vida de otra manera…Tu mensaje es tan bonito e importante que se debería aplicar a muchas situaciones más…No sabes que bien me ha venido leerte…un beso

    1. Perdona bonica creo que no te llegó mi respuesta. Me alegr de que te sirviera el post, esa es siempre mi intención, aportar algo a alguien. Es normal que te replantees la vida, de hecho estos sustos son “bendiciones disfrazadas” como decimos aquí, porque siempre nos traen algo bueno, a pesar de todo. Un besazo enorme y gracias por pasarte preciosa <3

  12. Una entrada realmente inspiradora, de las que te hacen, como mínimo, plantearte cosas.
    Ya te seguía en la anterior etapa, más dedicada a la moda, pero din duda me quedo con esta evolución en el contenido.
    Besos

    1. Hola bonica, mil gracuas por tus palabras de verdad! Me ha hecho especial ilusión que me digas lo de la evolución, estoy super contenta de que haya gente como tú que ha evolucionado conmigo. Un besazo y gracias por tu tiempo para dejar un comentario. Un abrazo gigante <3

  13. Qué reflexión tan bonita, Ally. Y qué calma me da leerte.
    Admiro profundamente tu forma de enfrentarte a la vida. Sin duda toda una lección.
    Gracias por ser tan generosa y compartir algo tan tuyo con nosotr@s.
    Un besín enorme.

    1. Hola Elsa preciosa, muchas gracias por tus palabras! La verdad es que ha sido todo un proceso llegar a este punto pero estoy muy contenta de dónde estoy ahora, poco a poco se llega a Roma 🙂 Un besazo y encantada de que podamos compartir estas cosas <3

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