The end of an era: Bye Bye, London

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Ni siquiera sé cómo empezar esta entrada, y realmente me resulta rarísimo escribirla sabiendo que todo va a cambiar por completo en poco más de dos semanas. Asi que aquí estoy, café en mano, escribiendo quizás la entrada más difícil y honesta que he escrito nunca.

Después de 10 años en Londres, ha llegado la hora de avanzar y dar el paso. No es que me haya aburrido de esta ciudad, porque siempre quedan cosas por hacer o por descubrir por aquí, la verdad es que siempre hay algo nuevo que hacer. Sin embargo, ha llegado ese temido momento en el que sabes que has absorbido toda la sabiduría posible de un lugar, y es hora de pasar a la siguiente pantalla.

Cuando vine a vivir aquí hace casi ya 10 años, vine, como se suele decir, con una mano delante y otra detrás (a pesar de que a algunas personas les gustaría pensar lo contrario). Vine sin trabajo, con el dinero justo para sobrevivir, y a pesar de lo que yo creía, sin saber absolutamente nada de la vida. Recién llegada a los 23, mi actitud era otra: pensaba que el mundo me debía algo, que las cosas eran fáciles (piso, trabajo, conocer gente) y que lo tenía todo controlado. Dios mío, la bofetada de realidad que Londres me daría iba a ser impresionante.

Dentro de lo que cabe encontré trabajo bastante rápido (unas tres semanas, justo antes de quedarme sin un duro), y aunque estaba muy lejos de lo que yo esperaba (más cerca de la explotación que del trabajo ideal, digamos) al menos me daba para vivir. MUY humildemente, pero al menos podía pagarme el piso, las facturas, la comida y el transporte (que viviendo en Zona 3, que era lo único que me podía permitir, es un dineral también) y aún me sobraban unas cuantas libras para vivir. Con “vivir” me refiero a salir quizás una vez al mes a cenar y comprarme un par de caprichos minúsculos, y con “unas cuantas libras” me refiero a cuatro duros. Lo único que puedo decir sobre este periodo es que la sección de congelados de Asda era mi mejor amiga.

A pesar de lo difícil que fue mi primer año, doy gracias a que soy una de esas personas que no se rinde NUNCA. Quizás por cabezonería, quizás por competitividad conmigo misma, no lo sé, pero jamás me he rendido ante nada. Cambiar el trayecto, sí, pero rendirme, no. Por eso, a pesar de que las cosas y mi situación general distaban mucho de lo que mi inocente mente veinteañera esperaba, seguí intentando enamorarme de Londres. Incluso cuando parecía que esta ciudad no quería darme ninguna tregua, respiré hondo y seguí adelante. Es lo que yo llamó el “breaking point” de Londres.

He conocido a muchísima gente que ha venido y llegados a ese punto han dicho “basta” y se han ido. Es un patrón que una y otra vez se repite de la misma forma. Por eso siempre he dicho que Londres no es para todo el mundo: si tienes mucha morriña, si necesitas ver a tu familia y amigos de toda la vida a menudo, si necesitas apoyo continuo, si te decepcionas fácilmente, si no te gustan los cambios constantes o si no tienes un poco de morro, Londres no es para ti.

Esta ciudad me ha enseñado que nadie te debe NADA y que tienes que ganártelo todo dando cien veces más de lo que recibes. Me ha enseñado que las amistades de verdad llevan tiempo y no tienen nada que ver con el colegueo o salir de fiesta. Que las cosas que realmente merecen la pena requieren mucho tiempo y esfuerzo y que el éxito no es algo que dependa de la suerte o que aparezca de la noche a la mañana. Que si quieres cambiar algo, solo tienes que intentarlo (parece sencillo, pero a veces nos olvidamos de que quejarnos mientras no movemos un dedo no soluciona NADA). Que SIEMPRE puedes hacer algo para mejorar tu situación. Que la creatividad está muy infravalorada y que si eres astuta es posible hacer la compra semanal con las £25 que te quedan. Que puedes pasar de tener lo justo a tener más que de sobra, y que siga sin importarte el dinero. Que en España las tendencias van con dos o tres años de retraso. Que los británicos son bastante maleducados y beben demasiado. Que eres capaz de aguantar sin aire y a 44 grados bajo tierra. Y entre otras cosas, que diez años después, puedes seguir siendo incapaz de pronunciar la palabra “gauge”. Pero sobre todo me ha enseñado a ser agradecida y a apreciar cada bendito día todo lo que tengo y lo que he conseguido. 

Ya que vine aquí siendo prácticamente una post-adolescente, puedo decir que Londres ha moldeado y creado la persona que soy hoy en día. A veces no puedo evitar pensar dónde estaría o cómo sería si no hubiera venido a Londres. Me pregunto cómo sería mi vida y qué sería importante para mí, cuál sería mi visión del mundo y cuáles serían mis aspiraciones. Muchas de estas respuestas no las tengo, pero sé que si no hubiera venido habría surfeado la ola del conformismo que probablemente nuestros padres, con la mejor de sus intenciones, nos han inculcado.

“Estudia lo que quieras y trabaja en lo que puedas”, me decían. De hecho hasta que llegué a Londres esta frase era mi realidad y lo que esperaba de mi vida. Pero no, si algo le tengo que agradecer a Londres es que me ha enseñado que JAMÁS debemos conformarnos. Conformarse no viene de la humildad, viene del miedo y la pereza. Y muchas veces cuando digo esto a algún conocido, me mira como si tuviera delante a la persona más arrogante del mundo, y en ese mismo momento sé que esa persona es conformista y no va a entender mi filosofía de vida en absoluto.

No ser conformista no tiene nada que ver con ser arrogante o creerse mejor que nadie y ser un desagradecido. Como os he dicho, durante más de dos años tuve un trabajo que pagaba una cantidad ridícula por trabajar 12 horas al día y a veces 7 días a la semana. Aún así no hay día en el que no agradezca lo afortunada que fui de tener ese trabajo ya que me enseñó absolutamente todo lo que necesité para conseguir mi siguiente trabajo, que más adelante me propulsaría a conseguir el de mis sueños. No ser conformista para mí significa apreciar al 100% todo lo que tienes ahora (tu trabajo, tu pareja, tu casa, tu país, lo que sea) pero saber que hay algo más a lo que quieres llegar y hacer todo lo posible por conseguirlo. Cuando por fin llegué al trabajo de mis sueños en el mundo de la moda, finalmente sentí que había conseguido mi meta y me di cuenta de que mis aspiraciones y pasiones eran otras, así es la vida. Te propones retos, los consigues, y vas a por el siguiente. Cuál es la gracia de la vida si no?

Siempre dije que el día que me fuera de Londres lo haría a lo grande, pero creo que mi percepción de lo que es grande ha cambiado mucho con los años. De hecho, pretendo marcharme silenciosamente y sabiendo que tengo que volver a menudo (por amistades y por trabajo). Para mí una despedida a lo grande es saber que a pesar de haberme quejado mucho, en mi corazón sé que amo a Londres con locura y que todo lo ha hecho por mi bien. Que me ha dado en estos años las experiencias y personas más importantes, memorables y bonitas que he tenido nunca y que me ha proporcionado la base que necesitaba para construir la vida que quiero tener. No hay palabras para expresar lo que “te debo” y lo agradecida que te estaré el resto de los días de mi vida. 

And I love you, but it’s time to move on.

Es duro desprenderte de algo que te ha proporcionado tantísimas emociones (buenas y malas), pero a veces hay que pasar por esto para llegar a la siguiente pantalla. Mi corazón me dijo que era hora de empezar una nueva etapa, y así lo voy a hacer. Digamos que estos últimos meses han estado cargados de señales y más señales que apuntaban a esta nueva dirección. Hace unas semanas os hablé en Snapchat de “un proyecto” en el que estábamos trabajando, y era este 🙂

Y después de tantas palabras con más carga emocional que el último capítulo de Friends (que también tuvo 10 temporadas por cierto), puedo decir que dentro de poco más de dos semanas me mudo a Barcelona. Mis consultas están creciendo cada vez más y después de estos meses siento que ya es hora de tener una consulta física donde más se me requiere. También tengo algunos proyectos relacionados que logísticamente son imposibles de realizar desde aquí, por no hablar de que el networking en persona con gente de este mundo (Española) es práticamente imposible. Es cierto que para eso está internet, pero os puedo asegurar que me he perdido muchas conferencias, invitaciones y eventos por estar tan lejos. Ahora lo tendré todo mucho más a mano.

Asi que espero veros a muchas de vosotras por allí, sobre todo a mis clientas, que por alguna razón muchas son de Barcelona o alrededores, y a partir de ahora las podré ver en persona, algo que me hace especial ilusión. Del resto de planes no quiero revelar mucho porque soy un poco supersticiosa y prefiero que vayáis viéndolo todo según vaya evolucionando y haceros partícipes de cada fase, pero va a ser un no parar y ya lo estoy disfrutando con los preparativos. Por cierto, ya estoy marcando en mi mapa todas las tiendas a granel y/o de productos veganos de Barcelona, si tenéis alguna sugerencia ya sabéis, aprecio por adelantado vuestra sabiduría y vuestros consejos.

Estoy deseando teneros a todas más cerca 🙂

Y por último y para terminar, a ti, Londres: Gracias por la historia de amor más bonita que he vivido (y eso que conocí a mi marido aquí). Y ya sabes:

“I’ll never stop loving you… It wasn’t over… It still isn’t over.”

xx

Ally

 

18 thoughts on “The end of an era: Bye Bye, London

  1. Qué bonito, Ally! Entre que hoy he visto el anuncio de la lotería de Navidad y ahora esto, no paro de secarme las lágrimas! Van a pensar que estoy local en la ofi jaja. Me has puesto los pelos de punta y no puedo dejar de sentir una empatia infinita! Te entiendo perfectamente. If it’s time, it’s time. Yo también tengo otros proyectos en mente, ya te contaré 😉 Muchísima suerte (aunque no la necesitas) en esta nueva etapa. Te deseo todo lo mejor de corazón. Siempre tan valiente. Besitos mil.

    1. jaja esos momentos en la ofi también los he vivido yo jaja Me alegro de que te haya llegado, y espero saber de tus proyectos hermosa! Estoy segura de que sea lo que sea lo vas a hacer genial, no me cabe duda 🙂 Un besazo enorme preciosa, y gracias por un comentario tan bonito <3

  2. benvigunda!!!
    yo compro a veces en una tienda a Granel en cerdanyola, ya te dare la direccion! 🙂
    suerte en el nuevo proyecto!

  3. Hola, preciosa entrada!!!! Imagino que conoces El Blog de Lupi, Isidora vive en Barcelona y es vegana, seguro que te inspira. Muchos besos y que disfrutes en tu nueva etapa!

  4. Qué preciosa y emocionante entrada! Me ha encantado leerte.
    Me ha encantado tu concepto de conformismo, nunca me lo había planteado así, me has hecho pensar.
    Muchísima suerte en tu nuevo proyecto, a ver si alguna vez coincidimos en Madrid.
    XXX

  5. Ally todo es para bien que gusto me da q realices tus sueños mucha suerte en todo lo hagas Barcelona es preciosa acuérdate de q no es es el más fuerte ni el mas inteligente el q sobrevive, si no el más capaz de adaptarse a los cambios y tu desde q te mudaste a Londres sabes perfectamente lo q es un besito guapa éxitos :*

  6. Te robo la frase ” Conformarse no viene de la humildad, viene del miedo y la pereza”, me ha gustado mucho.
    Me encantaría conocerte en persona y ahora que vienes a Barcelona ya no tengo excusas.

  7. ¡Espero que vaya todo muy en tu nueva etapa Ally! Yo echo de menos Barcelona, muchísimo, pero mi etapa en Londres aún no ha acabado y la tengo que exprimir al máximo. Estoy de acuerdo contigo, Londres no es para todo el mundo, mucha gente viene y sólo se queja de la ciudad, y pienso ¡qué pena! Porque esta ciudad tiene tanto que aportar… Suerte en Barcelona 🙂

  8. Hola preciosa!
    Que bien tenerte por aqui! Cuando tengas montada la consulta vengo a verte, seguro! Yo te aconsejaría varios sitios, pero para mí uno de los punteros es OBBIO. Ya lo veras! Sí necesitas cualquier cosa aquí me tienes. Un besazo enorme y nos vemos muy pronto…

  9. Ally, la entrada me ha llegado a la patata. Yo también llevo viviendo mucho tiempo lejos de España y muchas de las cosas que describes las comprendo perfectamente.
    Espero que te vaya muy bien en tu nueva aventura y ¡a comerse el mundo!

  10. Qué entrada más bonita . Leerte después de un largo día de trabajo es una gozada . Qué valiente eres. Eres pura inspiración . Te deseo lo mejor .

  11. Pisé Londres en septiembre y mi corazón ya tiene vuelo de una sola dirección. Me he sentido muy identificada con tus palabras, como si mi yo futuro estuviera asintiendo sosegadamente en una esquina de mi mente. No acostumbro a poner comentarios en los blogs o webs que leo, pero me has estremecido enormemente con tus descripciones.
    Tan solo quería decirte, como si tu yo de tus veintitantos (los que yo tengo ahora) me estubiera asintiendo locamente en toda la superfície de tu mente, que ojalá tenga unas diez temporadas como las tuyas.
    He leído esperanza en tus recuerdos.
    Gracias,
    Alba

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